lunes, 8 de febrero de 2010

La "Nube" de agua

Este blog es un pequeñísimo ejemplo de la cantidad de herramientas que el mundo de las nuevas tecnologías nos puede ofrecer. Una herramienta que según se utilice puede favilitarnos el proceso de enseñanza o todo lo contrario. Todo depense de cómo se utilice.
Internet nos ofrece una llave al mundo delo conocimiento, siendo crucial y necesaria una buena programación de lo que ve va a enseñar, pero aún más importate, de cómo vamos a enseñar.
Los blogs, y en general internet, nos ogrece la posobilidad de realizar un proceso de enseñanza en el que los alumnos sean los agentes de su propio apredizaje. Que sean ellos los protagosniatas del proceso, no nosotros como maestros.
Esta herramienta, por tanto nos da la posobilidad de poder enseñar de una manera más creativa, sendo ellos mismos los que puedan investigar los conoscimientos sobre un tema, pudiendo más tarde compartir esos conocimientos con sus compañeros y con su propia comunidad educativa. Puede tejer redes de contenidos interrelacionados entre sí.
Las competencias básicas son trabajadas como algo global, no como algo aislado.

Enlaces de interés

http://www.literato.es/

http://www.aguaalpina.com/Paginas/wrbod.html

http://www.miliarium.com/Monografias/Sequia/Consumo_Agua.htm

http://www.salonhogar.com/ciencias/naturaleza/elagua/elcuerpoyelagua.htm

http://www.elmundo.es/traductor/

http://www.rae.es/rae.html

El agua en la literatura




El ciclo del agua



Poema sobre el agua

"Cuando me extiendo junto al mar,
existe el agua y su palpitación
y un cielo azul cuya profundidades
demasiado grande para mí.

Sentir el mar, su lentitud viviente,
es la magnificencia y el olvido,
pero sentir la vida de los camaradas
en ser el camarada de uno mismo.

El cielo inmóvil tiene su razón, lo sé,
pero la razón que hay en nosotros
existirá aún cuando este cieloha
y sido borrado por el viento y el frío.

Antonio Gamoneda

Diccionariós de términos

Adiposo: (adipose) De la naturaleza de la grasa.

Obeso: (obese) Dicho de una persona: Excesivamente gorda.

Magra: (rasher) Flaco o enjuto, con poca o ninguna grosura.

Diluida: (diluted) Que se encuentra junto con algún otro líquido.

Metabolismo: (metabolism) Conjunto de reacciones químicas que efectúan constantemente las células de los seres vivos con el fin de sintetizar sustancias complejas a partir de otras más simples, o degradar aquellas para obtener estas.

Venimos del agua y somos agua




La vida es agua, sin agua no hay vida. El hecho de que el agua constituya alrededor del 60% del peso corporal en los hombres y cerca del 50% en las mujeres prueba ampliamente su importancia para la vida humana. Dado que el tejido graso o adiposo contiene escasa cantidad de agua, el porcentaje total de agua en el individuo obeso es inferior al que presenta el no obeso. La relación entre el peso corporal total del agua y el peso corporal libre de grasas, que se denomina peso magro, es bastante constante: en un adulto el peso total del agua representa alrededor del 72% de la masa magra corporal. Este espacio acuoso se distribuye en tres compartimentos: el agua de dentro de las células, el líquido situado entre las células y el líquido intravascular, que circula por dentro de los vasos sanguíneos. Como curiosidad hay que señalar que el líquido extracelular tiene una composición similar a la del agua del mar, aunque más diluida. Estos tres compartimentos acuosos están en continuo intercambio para mantener un equilibrio correcto dentro del organismo.
El agua es un alimento verdaderamente extraordinario y esencial para la vida. Además, una correcta hidratación contribuye a mantener la piel tersa y joven, ya que la deshidratación aguda o crónica provoca que la piel se arrugue y resquebraje con facilidad.

Aunque la pérdida de agua puede exceder a menudo al consumo, su contenido en el cuerpo permanece relativamente estable a lo largo del tiempo y, en caso de desequilibrio, una nueva ingesta de líquido permite ajustar en poco tiempo el nivel de agua que nuestro cuerpo precisa. Un adulto sedentario, en un ambiente sin exceso de calor y humedad, requiere unos dos litros y medio de agua al día, que obtiene de tres fuentes: del líquido que ingiere, de los alimentos que consume y del que produce dentro del organismo como consecuencia del metabolismo, que equivale a cerca de 350 mililitros. Las frutas y vegetales son los alimentos que más agua contienen.
El agua del cuerpo se pierde a través de la orina, la piel, la respiración y la defecación. Por la orina excretamos algo más de un litro diario, y este camino deviene fundamental para eliminar determinados productos resultantes del metabolismo, especialmente de la urea, producto final de la degradación de las proteínas. Cuantas más proteínas incluya una dieta, más agua se requerirá para expulsar los desechos que se generan. Otra pequeña cantidad de agua se pierde por la piel, en forma de sudor producido por las glándulas sudoríparas. A menudo esta sudoración es invisible, pero en condiciones normales se secretan entre 0,5 litros y 0,7 litros, cantidad que se multiplica cuando la temperatura exterior aumenta. La sudoración es el sistema de refrigeración más importante que tiene el organismo. Por último, la pérdida de agua a través de la respiración y de las heces asciende aproximadamente a 0,4 litros.
Con el sol y el calor sudamos más y, consecuentemente, la pérdida de líquidos se incrementa. Si a esto se le añade que cuanto más liquido se pierde, más disminuye la capacidad del organismo para regular la temperatura, se entiende lo fundamental que resulta reponer ese agua. Pero no debemos esperar a sentir sed para tomar agua: la boca seca ya es síntoma de deshidratación, y el instinto de beber se pierde con la deshidratación progresiva. Por ello, no hay que confiar en la sed y conviene beber regularmente de 8 a 10 vasos a lo largo del día. Y cuanto más humedad, mayor cantidad de agua ingeriremos. Calor, humedad y ejercicio físico son las condiciones idóneas para que aparezca un cuadro de deshidratación. Una pérdida del 2% del agua corporal supone la pérdida del 20% de la energía física, el agotamiento se acelera con la pérdida de líquido y cuando se pierde el 20% del agua del organismo se eleva el riesgo de sufrir complicaciones graves.